Sonidos que nunca interpreté se asoman ahora llenos de colores imposibles de ignorar. Mi cuerpo va moviéndose ya al son de las palabras que nunca supe cantar, que tan sólo escuché en los labios de otros. Entran en mi y de repente me doy cuenta que siempre he estado hecha de ellas. Voy de la cocina al salón y parece que nunca había recorrido ese camino antes. La luz que ahora ilumina todo el espacio sale de mis ojos, encendidos por palabras que, aunque aisladas, siguen siendo yo. Bailo bajo la luz de esta tarde de verano mi canción repetida como nunca he sabido hacerlo. No peso, no paro de dar vueltas, no consigo dejar de sonreir por dentro. No puedo dejar de sentir. Oigo el sonido de la puerta, alguien que ya no reconozco me pregunta que qué hago a oscuras.
jueves, 24 de marzo de 2011
jueves, 30 de diciembre de 2010
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Arenas
La gente se llena la boca con palabras vacías. Porque creen que deben decirlas. Porque las han escuchado en alguna película de domingo por la tarde y les han sonado bien. Algunas veces hasta se creen lo que dicen aunque no sepan por qué, pero sin embargo raras veces las acompañan con acciones.
Cada vez que una palabra vuela, sin peso, y me toca, la miro deshacerse como arena. Cada vez cuesta más andar sobre este desierto.
Cada vez que una palabra vuela, sin peso, y me toca, la miro deshacerse como arena. Cada vez cuesta más andar sobre este desierto.
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